Los pacientes que reciben terapia anticolesterol intensiva en los cuatro meses posteriores a un ataque cardíaco u otros eventos coronarios registran menos de la mitad de ictus que los que no reciben este tipo de tratamiento, según los resultados de una investigación que hoy publica 'Circulation'.

Los investigadores, dirigidos por David Waters, jefe de la División de Cardiología del Hospital General de San Francisco, en Estados Unidos, analizaron los datos del estudio Reducción de la Isquemia del Miocardio con Terapia Hipolipemiante Agresiva. Este análisis examina los efectos de una reducción temprana, rápida y completa del colesterol en otras patologías cardiovasculares después de ataque al corazón o de dolor torácico.

Entre mayo de 1997 y septiembre de 1993, un total de 3.086 pacientes fueron asignados, de forma randomizada, a recibir el fármaco anticolesterol atorvastatina o placebo en los cuatro días de la hospitalización, de acuerdo con los últimos hallazgos que indican la importancia de que los pacientes empiecen a recibir los tratamientos en el hospital y que sigan además una dieta encaminada a reducir las cifras de colesterol.

Prevención

En el actual informe se ha comprobado que menos de un 2 por ciento de pacientes presentaban un ictus, una de las complicaciones más severas de un evento coronario agudo; 36 pacientes presentaron un total de 38 ictus (12 en el grupo tratado con estatinas y 24 en el que recibió placebo). Los ictus fatales se produjeron en tres pacientes sometidos a terapia con estatinas y en dos designados a placebo; también se produjeron tres casos de ictus hemorrágico. En Estados Unidos cerca de dos millones de personas sufren al año algún tipo de síndrome coronario agudo. Si los datos de este informe se confirman a largo plazo en estudios futuros, señalan los autores, un elevado porcentaje de ictus podría prevenirse de forma eficaz.

  Fuente Diario Medico