GlaxoSmithKline ha afirmado en
un comunicado que el fármaco Zyntabac, indicado para dejar el consumo
de tabaco, está contraindicado si el paciente toma otros medicamentos
que comparten el principio activo bupropión. Más en concreto, GSK se
refiere a los fármacos Wellbutrin y Wellbutrin SR, y especifica que
se desaconseja en caso de que el paciente sufra trastornos
alimenticios o haya sido tratado recientemente con un inhibidor de la
oxidasa monoamina.
En cualquier caso, recuerda que
para recibir este medicamento es necesaria la prescripción médica y
por tanto el consejo profesional, teniendo en cuenta que sus efectos
secundarios se pueden incrementar en algunos pacientes.
En esta misma línea, el
Consejo General de Farmacéuticos ha advertido de que el fármaco
"interacciona con un buen número de medicamentos, por lo que su
prescripción y dispensación deberá realizarse con extremo cuidado
en pacientes sometidos a otros tratamientos".
Así, considera importante
tener en cuenta que el bupropión está contraindicado en pacientes
con historial convulsivo y con trastornos alimentarios, o que estén
siendo tratados con antidepresivos, antipsicóticos, teofilina,
tramadol o corticosteroides sistémicos. El Consejo de Farmacéuticos
matiza que los efectos adversos del fármaco "son frecuentes,
aunque, en general, no excesivamente importantes. Los más comunes son
la cefalea y el insomnio, así como en menor medida la ansiedad e
irritabilidad, temblores y mareos, que pueden afectar al 20 por ciento
de los pacientes".
La alarma se suscitó la semana
pasada al comunicar la Agencia británica del Medicamento una supuesta
relación del fármaco con 57 muertes en ese país, así como casi
7.000 notificaciones de reacciones adversas, subrayando que tales
muertes o efectos secundarios no tienen por qué ser consecuencia del
fármaco.
El
Ministerio de Sanidad español ha recordado que hasta ahora no hay
evidencias que asocien el Zyntabac a muertes en España y recordó que
sólo debe administrarse con receta y bajo control médico.